Soy Laura, tengo 35 años y soy originaria de Laren. Desde los 14 años, sufrí dolor lumbar y pélvico debido a una caída de un árbol a los 8 años. Hace diez años, el dolor en la zona lumbar y las caderas empeoró, así que decidí que me revisaran todo.
La conclusión:
Osteoartritis en mi espalda y caderas, disfunción de la articulación sacroilíaca, hiperlordosis y displasia de cadera. Con dos caderas nuevas y una cirugía de espalda baja en perspectiva a los 23 años, decidí tomar las riendas y, por recomendación de alguien, probé Pilates.
Al principio fue difícil, pero después de 3–4 semanas mejoró: me sorprendió lo que el cuerpo podía hacer sin pesas pesadas ni máquinas complicadas de gimnasio, solo usando mi propio peso corporal.
Mi postura mejoró, me volví más fuerte y flexible, y el dolor disminuyó. Cambió mi vida, y afortunadamente esas cirugías ahora son cosa del pasado.
Mi objetivo ahora es brindar a otros una experiencia similar en sus cuerpos a la que yo una vez tuve. Por esa razón, decidí comenzar un programa de formación en Pilates y convertirme en instructora.